Los estados financieros son la principal herramienta de análisis que utilizan los bancos para conocer la situación real de una empresa antes de otorgar un crédito o renegociar una obligación. Por eso, deben estar preparados con rigurosidad y cumplir los requerimientos de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF). Sin embargo, en la práctica, es común que las entidades financieras devuelvan la información presentada por las compañías debido a errores que restan claridad y credibilidad.
A continuación,
presentamos cinco errores frecuentes que pueden hacer que el banco rechace los
estados financieros:
1. No presentar cifras
comparativas
Las
NIIF exigen que los estados financieros incluyan cifras comparativas del
periodo anterior. Esto permite evaluar la evolución de la empresa y facilita el
análisis de tendencias. Cuando se presentan estados financieros sin
comparativos, el banco pierde la capacidad de medir el crecimiento, los riesgos
y la consistencia en el tiempo, lo que suele derivar en la devolución del
informe.
2. No clasificar activos
y pasivos en corrientes y no corrientes
La
adecuada clasificación de los activos y pasivos en corrientes y no corrientes
es clave para evaluar la liquidez y la capacidad de pago de la empresa. Los
bancos necesitan saber cuáles deudas vencen en el corto plazo y qué recursos
estarán disponibles para cubrirlas. Si esta clasificación no se realiza, la
entidad financiera percibe falta de transparencia y rechaza los estados
financieros.
3. No especificar la moneda
de presentación
Otro
error común es no indicar la moneda funcional y de presentación en los estados
financieros. Este dato es esencial para evitar confusiones en el análisis,
especialmente cuando una empresa realiza operaciones internacionales o tiene
inversionistas en distintos países. Si el banco no puede identificar con
certeza la moneda en que están expresadas las cifras, los estados se consideran
incompletos y se devuelven.
4. No señalar claramente
la fecha de corte o el periodo correspondiente
Los
estados financieros deben indicar con claridad la fecha de corte o el periodo
que cubren (por ejemplo, “al 31 de diciembre de 2024” o “por el año terminado
en esa fecha”). Cuando esta información no está claramente identificada, el
banco no tiene certeza sobre la temporalidad de los datos, lo que genera
inseguridad en el análisis y, en consecuencia, la devolución del documento.
5. Cifras incoherentes
entre los estados financieros
La
coherencia es un principio fundamental. El banco puede detectar errores cuando,
por ejemplo:
El
saldo final de efectivo en el estado de flujos de efectivo no coincide con el
saldo de efectivo en el estado de situación financiera.
El
resultado del ejercicio en el estado de resultados no coincide con la variación
mostrada en el estado de cambios en el patrimonio.
Estos
errores restan confiabilidad y hacen pensar que la contabilidad no está bien
elaborada o revisada, motivo suficiente para la devolución de la información.
Los
bancos valoran estados financieros que sean claros, comparables, consistentes y
elaborados bajo NIIF. Evitar errores como la falta de comparativos, la mala
clasificación de cuentas, la omisión de la moneda de presentación, la ausencia
de la fecha de corte o la incoherencia entre cifras, no solo previene
devoluciones, sino que también proyecta una imagen de solidez y
profesionalismo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario