Las políticas contables constituyen la base sobre la cual se preparan y presentan los estados financieros. Según la NIC 8 – Políticas contables, cambios en las estimaciones contables y errores, o la Sección 10 de la NIIF para las PYMES, las entidades deben seleccionar y aplicar de manera consistente políticas contables que aseguren la representación fiel de sus operaciones. No obstante, muchas organizaciones, especialmente pequeñas y medianas empresas, operan sin contar con políticas formalmente documentadas, lo que puede generar efectos negativos tanto en la información financiera como en los procesos de auditoría y control interno.
1. Falta de consistencia y riesgo de incorrección
material
Cuando una entidad no tiene políticas
contables documentadas, se abre la puerta a la inconsistencia en los registros
y en la presentación de los estados financieros. La NIC 8 (párrafo 13)
establece que una política contable debe aplicarse de manera uniforme para
transacciones similares, salvo que exista una justificación válida para lo
contrario.
En ausencia de documentación,
diferentes responsables contables pueden aplicar criterios distintos, afectando
la comparabilidad entre periodos y generando riesgos de errores o
incorrecciones materiales.
Desde el punto de vista del auditor,
la NIA 315 (Identificación y valoración de los riesgos de incorrección
material) exige obtener un entendimiento del marco contable y de las
políticas adoptadas por la entidad. Si estas no existen o no están
formalizadas, el auditor enfrenta mayores dificultades para evaluar la
razonabilidad de las cifras presentadas y debe incrementar la extensión de sus
procedimientos sustantivos. En algunos casos, esta situación puede derivar en
la imposibilidad de obtener evidencia suficiente y adecuada, afectando la
opinión del auditor según la NIA 705.
2. Debilidades en el control interno y pérdida de
transparencia
La inexistencia de políticas contables
documentadas refleja una debilidad en el entorno de control interno. La NIA 330 (Respuestas
del auditor a los riesgos valorados) indica que un entorno de control
deficiente aumenta el riesgo de que los estados financieros contengan errores
no detectados por la administración.
Además, las políticas contables son
parte del sistema de gobierno corporativo y de rendición de cuentas. Su
ausencia implica que no hay lineamientos claros sobre cómo reconocer ingresos,
medir inventarios, calcular depreciaciones o valorar provisiones, lo que
facilita la manipulación de cifras o decisiones discrecionales que comprometen
la transparencia financiera.
Desde el punto de vista regulatorio,
la falta de documentación puede dificultar el cumplimiento de las revelaciones
exigidas por las NIIF o la NIIF para las PYMES, tales como las descritas
en la Sección 8 (Notas a los estados financieros), donde se
requiere revelar las políticas contables significativas aplicadas. La omisión
de esta información constituye una falta de cumplimiento del marco normativo,
lo que puede generar observaciones por parte de auditores, entes de control o
autoridades tributarias.
3. Impacto en la auditoría y la credibilidad
institucional
La ausencia de políticas contables
documentadas afecta directamente la credibilidad de los estados financieros.
Según la NIA 700 (Formación de la opinión y emisión del informe del auditor),
el auditor debe evaluar si las políticas adoptadas son apropiadas y si se
aplican de manera uniforme. Cuando no existe evidencia escrita que respalde su
aplicación, la entidad corre el riesgo de recibir una opinión modificada o con
salvedades, lo cual puede impactar su reputación ante inversionistas, bancos o
socios.
En términos más amplios, la falta de
políticas documentadas impide la construcción de una cultura contable sólida y
dificulta la capacitación del personal, la continuidad operativa y la
trazabilidad de las decisiones contables.
No documentar las políticas contables no solo
representa una omisión administrativa, sino una vulnerabilidad técnica y de
control que compromete la confiabilidad de la información financiera. Las
normas internacionales enfatizan que la documentación de políticas es
indispensable para garantizar consistencia, transparencia y cumplimiento
normativo. En consecuencia, toda entidad, sin importar su tamaño, debe adoptar
y formalizar sus políticas contables como parte esencial de su sistema de
gestión financiera y de buen gobierno corporativo.
Colega
¿sabes que, aunque las políticas contables las elabore un externo, tú eres
quien debe comprenderlas, aplicarlas y responder por ellas?
En muchas empresas, las políticas
contables bajo NIIF son elaboradas por un externo
Pero, aun así, es el contador de la
organización quien debe revisarlas, comprenderlas y aplicarlas.
Al final, eres tú quien responde por la
información financiera y quien debe garantizar que esas políticas realmente
reflejen la situación de la empresa.


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