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viernes, 26 de septiembre de 2025

ACTIVOS BIOLÓGICOS Y PLANTAS PRODUCTORAS SEGÚN LA NIC 41

Activo biológico

En la contabilidad agrícola, el concepto de activo biológico se refiere a cualquier animal o planta viva que se gestiona para la producción de rentas agrícolas. 

De acuerdo con la NIC 41 (Norma Internacional de Contabilidad), un activo biológico es definido de manera sencilla como "un animal o planta viva" (NIC 41, párrafo 5)

Ejemplos típicos de activos biológicos incluyen plantas como el arroz, la caña de azúcar, los árboles frutales, y animales como ovejas y vacas.

Plantas productoras

Dentro de los activos biológicos, existe una subcategoría importante: la planta productora. La NIC 41 establece que una planta productora es una planta viva que se utiliza para la elaboración o suministro de productos agrícolas y que cumple con tres condiciones:

(1) se espera que ofrezca productos durante más de un período

(2) la entidad la mantiene para generar productos agrícolas

(3) no tiene la intención de vender la planta en sí (NIC 41, párrafo 5).

Ejemplos de plantas productoras incluyen árboles frutales, como los árboles de mango o de naranja, que producen frutos durante varios ciclos.

Plantas que no son productoras

No todas las plantas cumplen con los criterios de planta productora. Cultivos como el trigo, el arroz o el tomate, que tienen un ciclo de vida corto y producen una única cosecha, no se clasifican como plantas productoras, ya que no ofrecen productos durante más de un período.

Importancia de la clasificación

La adecuada clasificación de los activos biológicos es fundamental, ya que de ella depende la aplicación del tratamiento contable correspondiente.

Las plantas productoras se encuentran dentro del alcance de la NIC 16, por lo que se les aplica el mismo tratamiento contable que a la propiedad, planta y equipo; es decir, pueden medirse utilizando el modelo del costo o el modelo de revaluación, conforme a lo establecido en la política contable de la entidad. 

Los demás activos biológicos están regulados por la NIC 41 y deben medirse a valor razonable menos los costos de venta.



jueves, 25 de septiembre de 2025

NO TODOS LOS CLIENTES VALEN LA PENA

Aprender a identificar qué clientes realmente suman a tu negocio es clave para tu crecimiento. No todos los que llegan merecen tu tiempo, tu energía y tu esfuerzo.

Hay clientes que valoran tu trabajo, pagan lo justo y recomiendan tus servicios; esos son los que construyen contigo a largo plazo. Pero también existen aquellos que exigen demasiado, regatean constantemente y nunca quedan satisfechos, y es justamente ahí donde debes aprender a poner límites.

Cuando aceptas a cualquier cliente por miedo a “perder la venta”, en realidad estás perdiendo mucho más: tu motivación, tu productividad y hasta tu rentabilidad. El desgaste emocional y financiero que generan estos perfiles no solo afecta tu presente, también retrasa tu futuro. Recuerda que tu negocio no está diseñado para complacer a todos, sino para atraer a quienes entienden el valor de lo que ofreces.

Enfócate en clientes que aprecien la calidad, que respeten tu tiempo y que vean tu producto o servicio como una inversión, no como un gasto. Al hacerlo, no solo protegerás tu negocio, también elevarás tu confianza como emprendedor y abrirás espacio para oportunidades que realmente valen la pena. Tu crecimiento depende de aprender a decir SÍ a quienes te impulsan y NO a quienes te detienen.



 

Invierte en la Generación de Confianza

Una de las mejores estrategias para hacer crecer tu negocio es lograr que tus propios clientes se conviertan en tus embajadores. Cuando alguien llega a tu puerta porque “lo recomendaron contigo”, significa que ya has sembrado confianza, credibilidad y valor en las personas que te eligieron antes. Y esa es la publicidad más poderosa: la que no pagas, la que nace de la experiencia real de tus clientes satisfechos.

La recomendación es un reflejo directo de cómo estás gestionando tu marca y la relación con tus clientes. No se trata solo de vender un producto o servicio, sino de construir experiencias memorables, cuidar cada detalle y ofrecer soluciones que realmente marquen la diferencia. Un cliente feliz habla, comparte y multiplica oportunidades para tu negocio.
Invertir en generar confianza es mucho más rentable que cualquier campaña costosa, porque abre puertas de manera natural. Cada recomendación es un puente hacia nuevas relaciones comerciales que llegan con menos resistencia y mayor disposición a trabajar contigo. Ahí es donde se nota la magia de un negocio sólido: cuando tus clientes no solo regresan, sino que también traen a otros.

RECUERDA:

Lo que digan de ti cuando no estás presente es lo que define la verdadera fuerza de tu marca. Haz que cada interacción valga la pena y pronto escucharás con orgullo esas palabras que tanto motivan: “me recomendaron contigo”.




miércoles, 24 de septiembre de 2025

CUALES SON LAS AFIRMACIONES QUE DICTAMINA EL AUDITOR FINANCIERO

Normas de Aseguramiento de la Información – NAI

Muchas decisiones importantes se toman a partir del análisis de los estados financieros de una entidad. La firma del contador público, hace presumir la fiabilidad de la información; sin embargo, para algunos usuarios no es suficiente.

El auditor financiero es el profesional que ofrece mayor seguridad sobre la información que se presenta en los estados financieros. Su tarea es aplicar procedimientos de auditoría, evaluar las afirmaciones y emitir un concepto independiente sobre ellas.

Las aseveraciones que debe evaluar un auditor financiero, las encontramos en la guía de aplicación anexa en la NIA 315, en el párrafo A111 y son las siguientes:

Sobre clases de transacciones y eventos por el periodo bajo auditoría:

i) Ocurrencia. Las transacciones y eventos que se han registrado han ocurrido y están relacionados con la entidad.

ii) Integridad. Todas las transacciones y eventos que deberían registrarse se han registrado.

iii) Exactitud. Los montos y otros datos relativos a las transacciones y eventos registrados se han registrado de manera apropiada.

iv) Corte. Las transacciones y eventos se han registrado en el periodo contable correcto.

v) Clasificación. Las transacciones y eventos se han registrado en las cuentas apropiadas.

Sobre saldos de cuentas al final del ejercicio:

i) Existencia. Existen los activos, pasivos y el capital.

ii) Derechos y obligaciones. La entidad posee o controla los derechos a activos, y los pasivos son obligaciones de la entidad.

iii) Integridad. Se han registrado todos los activos, pasivos y el capital que deberían haberse registrado.

iv) Valuación y asignación. Los activos, pasivos y capital se incluyen en los estados financieros con los saldos apropiados y cualquier valuación que resulte o ajustes de asignación están registrados de manera apropiada.

Sobre presentación y revelación:

i) Ocurrencia y derechos y obligaciones. Los eventos, transacciones y otros asuntos revelados han ocurrido y se refieren a la entidad.

ii) Integridad. Se han incluido todas las revelaciones que deberían haberse incluido en los estados financieros

iii) Clasificación y comprensión. La información financiera se presenta y describe de manera apropiada, y las revelaciones se expresan claramente.

iv) Exactitud y valuación. La información financiera y otra información se revelan de manera razonable y por los montos correctos.

Un dictamen limpio, se da cuando un auditor financiero evaluó todas estas aseveraciones, contenidas en los estados financieros y sus procedimientos de auditoría lo llevaron a la conclusión de que corresponden a la realidad.



Contabilidad agrícola bajo NIIF

CONTABILIDAD AGRICOLA BAJO NIIF 

Cuando estamos preparando contabilidad bajo NIIF, es fundamental conocer las definiciones de las partidas, porque dependiendo de su naturaleza, los criterios de medición cambian.

En esta oportunidad, vamos a recordar las diferencias entre las definiciones de activo biológico y producto agrícola y sus criterios de medición.

Definiciones.

Activo biológico: Un activo biológico es un animal vivo o una planta. (Párrafo 5 NIC 41)

Ejemplo: Una vaca, una gallina, un árbol de aguacate, un cultivo de arroz

Producto Agrícola: Producto agrícola es el producto ya recolectado, procedente de los activos biológicos de la entidad.

Ejemplo: La leche o la carne que procede de la vaca, el huevo o la carne de gallina, los aguacates y el arroz cosechado.

Criterios de medición en los activos biológicos:

Los activos biológicos se medirán por su valor razonable menos los costos estimados de venta. Los cambios en el valor razonable, se deben reconocer como ingresos o gastos en el estado de resultados. (Ver párrafo 12 NIC 41)

Por ejemplo: Si al cierre del ejercicio informado, el kilo de carne en pie en el mercado es de 1.000, una vaca pesa 300 kilos y es mantenida con la intención de ser sacrificada y vender su carne, aunque el costo incurrido sea de 230.000, debe aparecer registrada en los libros de contabilidad por un valor de 300.000 (1.000 x 300)

Si la entidad estima que, para poder vender el animal, debe incurrir en gastos de transporte y otros gastos de disposición por un valor de 15.000, debe restar este valor y el activo biológico tendrá un valor en libros de 285.000 (300.000 – 15.000).  La diferencia entre el costo y el ajuste por valor razonable, en este caso 55.000 (285.000 – 230.000) se reconoce como un ingreso.

Planteamos el ejercicio con un solo animal, para simplificar la explicación.

Las plantas productoras son una categoría especial, se miden de forma similar a los elementos de propiedad planta y equipo en construcción; es decir, al costo hasta el momento en el que ofrecen su primera cosecha. A partir de ese momento, se miden al costo menos depreciación acumulada, menos deterioro.

Criterios de medición en los productos agrícolas:

Los productos agrícolas se miden a su valor razonable, menos los costos de venta, en el momento de su cosecha y posteriormente se le aplican las reglas del inventario; es decir, se miden al menor valor entre 1) el costo y 2) al valor neto realizable.

Ejemplo: Si finalmente la entidad, no vende el animal vivo, sino que lo sacrifica para vender su carne, y en el momento del sacrificio se produjeron 320 kilos de carne, la cual está en el mercado a un precio de 1.200, contablemente se daría de baja el activo biológico y se reconocería un inventario de producto agrícola por valor de 384.000.

Si posteriormente, después del sacrificio la carne sube de precio en el mercado, la entidad no puede reconocer la diferencia porque el criterio de medición para los productos agrícolas solo permite reconocer deterioro de valor, pero no valorizaciones.

Fuente: Norma internacional de contabilidad NIC 41